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Contra la Tiranía de los Pantalones

Procedente de la web "Bravehearts Against Trouser Tyranny"
Traducido por Admin

¿Quiénes son los Bravehearts?

Nosotros somos un grupo internacional de hombres que les gusta la libertad, el confort, placer y apariencia masculina de los Kilts u otras vestimentas masculinas no bifurcadas (como las faldas), y que rechazamos la absurda noción que los hombres tienen que estar confinados en pantalones. Nuestro propósito es liberar al hombre de la "Tiranía de los pantalones" que ha sido impuesta sobre nosotros por la sociedad occidental. Nosotros animamos y promovemos el uso, aceptación y utilidad de kilts y otras ropas no bifucardas para el hombre.

Las prendas no bifurcadas - incluyendo kilts, vestidos, caftans, saronsg, túnicas, y otras vestimentas similares a faldas - son tradicionalmente ropas masculinas que fueron vestidas por hombres a lo largo de la historia. Fueron vestidas por todos los hombres en la Biblia, por los gladiadores Romanos, Vikingos, y los nobles escoceses. Todavía hoy son vestidas por hombres en Escocia, a lo largo de toda África, Oriente Medio, partes de Asia y en muchas islas del Pacífico, por nombrar unos cuantos ejemplos. Las ropas no bifurcadas son mucho más confortables y convenientes a la anatomía masculina que los pantalones, porque no aprisionan las piernas o aprietan los genitales masculinos como hacen los pantalones.

Aunque hubo un período relativamente breve en la historia en que la virilidad fue simbolizada por el hecho de vestir pantalones, este no es ahora el caso. Hoy los pantalones son una vestimenta unisexo que las mujeres visten la mayor parte del tiempo. En Estados Unidos, por ejemplo, un chico vistiendo un pantalón vaquero verá que viste como el 90 por ciento de las chicas. Si un hombre desease distinguir su masculinidad mediante la vestimenta, lo haría mucho mejor ciñiéndose un verdadero kilt escocés.

Las ropas no bifurcadas (mejor las llamaremos MUGs para acortar) se presentan en varias formas. Con mucho, la más famosa y más aceptada es el kilt - especialmente la variedad familiar escocesa, hecho de lana de tartan y un saquito en el frente llamado sporran. Los kilts de hombre pueden también conseguirse en una variedad de estilos - colores sólidos, más ligeros, telas alternativas - y pueden ser vestidos con o sin los accesoriso tradicionales escoceses. Los MUGs de otras partes del mundo incluyen sarongs y caftans. Los MUGs pueden también incluír modernas prendas similares a faldas específicamente diseñadas y destinadas para hombres. Por ejemplo, los hombres en Alemania tienen la männerrock ("falda para hombres"). Los hombres en Estados Unidos ahora tienen el Utilikilt, que combina el confort y apariencia masculina de un kilt con la comodidad de los pantalones. Nosotros deseamos ampliar la variedad y utilidad de esta vestimenta masculina.

Advierta que los Bravehearts prefieren un atuendo que sea enteramente y sin ambigüedades masculino. Idealmente, debería ser completamente distinto y separado de las faldas y otras prendas vestidas por las mujeres. Nosotros no somos travestidos. No estamos interesados en vestir ropas de mujeres o adoptar estilos femeninos. No queremos pantys, ropa interior femenina, cosméticos de mujeres y cosas por el estilo. Aunque respetamos a los hombres que vistiendo faldas buscan eliminar la distinción de género en el vestir, esto no es la misión de los Bravehearts. No tenemos interés en movimiento andrógino. Igualmente, esto no tiene nada que ver con la orientación sexual. Encontrará el mismo porcentaje de gays y lesbianas entre Bravehearts que en la población en general. Nosotros simplemente reclamamos el derecho de los hombres a vestir ropa masculina no bifurcada porque sienta bien sobre las piernas y proporciona mayor confort para la anatomía masculina.

Debido a que los kilts y otros MUGs son muy costosos o difíciles de conseguir, algunos hombres los hacen ellos mismos o alquilan a costureras para que se los hagan. Otros encontraron más fácil o más económico adaptar al look masculino faldas de mujeres o uniformes escolares tipo kilt para su propio uso. Idealmente, nosotros preferimos evitar completamente problemas de travestismo no vistiendo nunca cualquier clase de ropa que sea específicamente diseñada o destinada para mujeres. Además, algunas faldas diseñadas para mujeres pueden ser inconvenientes para los hombres en muchos aspectos. Esperamos el día que prendas MUGS de razonable precio estén disponibles para hombres, de manera que ningún hombre tenga que depender de la ropa de mujer para vestir ropa no bifurcada.

¿Qué es la Tiranía de los Pantalones?

Imagine una sociedad en la que la gente ha sido dividida en dos grupos. Cada día, a la gente del grupo A se le da la libertad de escoger en un tema particular de asunto personal. Cada día, a la gente del Grupo B se le niega esta opción. Los individuos del Grupo B que intentan ejercer este derecho son objeto de hostigamiento, denegación de empleo, y varias formas de ostracismo social y persecución.

¿Consideraría que esto es una discriminación injusta? ¿Una negación de la libertad personal? Sea que lo comprenda o no, esta situación, realmente, existe hoy en toda América, la mayor parte de Europa y a lo largo de la sociedad Occidental.

Ahora imagine que la gente del Grupo B es obligada cada día a tener sus órganos reproductivos apretadamente restringidos, confinados, y sujetos a una constante atadura e irritación (hasta el punto que algunos individuos desarrollan erupciones, su capacidad reproductiva se reduce, u otras dolencias). Los individuos del Grupo B que se atreven a romper sus cadenas son castigados con las mismas formas de persecución descritas anteriormente.

¿Tal práctica sería una intolerable denegación de la libertad individual? Bien, la misma práctica está siendo ejecutada cada día en América, mayor parte de Europa y a lo largo de la socieda Occidental.

Finalmente, imagine que a los miembros del Grupo B se les lavó el cerebro para que crean que son felices, y están, incluso, orgullosos de su confinamiento físico descrito anteriormente y su falta de elección. A los miembros del Grupo B se les ha infundido la creencia de que incluso sería vergonzoso pensar sobre esas cuestiones prohibidas. Además, ellos mismos refuerzan las prohibiciones persiguiendo a cualquier miembro del Grupo B que se atreva a violarlas. Consecuentemente, vemos el espectáculo espantoso de un grupo entero de gente que está totalmente condicionado y/o obligado a la conformidad.

¿Parece esto algo de ciencia ficción? Quizás, pero es también una realidad. El "Grupo B" realmente describe la condición de los hombres de la sociedad Occidental de hoy en día, y el modo como están rígidamente restringidos a vestir pantalones y se les deniega la libertad de escoger cualquier otra forma alternativa de vestir.

Los hombres viven toda su vida bajo la tiranía de los pantalones. La "Tiranía" ha sido definida como "ejercicio de poder arbitrario e ilimitado". Como veremos, la norma que restringe a los hombres solamente a pantalones es realmente arbitraria - no tiene lógica o anatómicamente justificación. (Al contrario, los pantalones no son convenientes para los genitales masculinos). Además, el ilimitado poder de esta norma rígidamente dictamina no sólo lo que los hombres visten, sino también lo que piensan. Incluso, el cuestionar la norma del pantalón para un hombre es considerado por algunas personas como vergonzoso y perverso.

Como dijo el poeta alemán Goethe: "no hay nadie más irremediablemente esclavizado que el que cree falsamente que está libre".

¿Cómo hemos llegado a estar pegados a los pantalones?

Qué hay de especial en los pantalones para que los hombres llegáramos a estar encadenados a ellos?

Con respecto a su diseño, los pantalones se consideran ropas "bifurcadas" porque están divididos en dos secciones, que cubren cada pierna separadamente. Las dos secciones confluyen en un punto, donde se unen mediante costuras (usualmente una costura interior desde cada pierna del pantalón, más costuras desde el frente y la parte de atrás). Todas las costuras y telas que las acompañan convergen en lo que ya de por sí es la más apiñada intersección en la anatomía masculina. Allí, en la división, confinan, amontonan, atan, irritan y, de otro modo separan dentro los genitales masculinos. Los pantalones también rozan contra las ingles y, dependiendo de su estrechez, restringen el movimiento de la pierna. En algunos casos, el confinamiento de los pantalones puede causar una erupción cutánea o incluso reducir la cantidad de esperma del hombre.

Los pantalones son relativamente recientes. En otras épocas, los hombres estaban acostumbrados a vestir ropa no bifurcada - tal como vestidos, togas, túnicas, sarongs, y varias clases de vestimentas similares a kilts o faldas. Esas vestimentas no bifurcadas no estaban divididas entre las piernas, y por tanto no confinaban o cortaban por dentro la bifurcación y los genitales masculinos. Por tanto, proveyeron para los hombres más libertad y confort.

Incluso hoy, hay muchos lugares en el mundo donde los hombres visten ropa no bifurcada. En parte de Oriente Medio, África, Sudeste asiático, y las islas del Pacífico es común ver hombres en caftans, djellabahs, sarongs, lava-lavas, o otras vestimentas similares a faldas. Escocia, claro, es famosa por sus hombres en kilts. Los Griegos y Albaneses tienen la fustanella. En el reino himalayo de Bután, todos los hombres visten un vestido tradicional, largo hasta la rodilla, llamado el gho.

Los pantalones tienen ciertas ventajas prácticas - especialmente para montar a caballo, realizar algunas actividades físicas, y cuando hace frío. Quizás esta es la razón de por que ha llegado a ser el atuendo estándard masculino en la sociedad Occidental. En contraste, las mujeres estuvieron confinadas en faldas largas, faldas embarazosas y vestidos hasta avanzado el siglo XX. La distinción hombre/mujer en la vestimenta se redujo a una simple bifurcada/no bifurcada dicotomía: los pantalones fueron exclusivamente masculinos y las faldas y vestidos fueron exclusivamente femeninos (aunque chicos jóvenes vistieron faldas y vestidos hasta avanzado el siglo XX). Los hombres aprendieron a definir su masculinidad basada en vestir pantalones. Esto llegó a ser una señal de orgullo que los distinguió de las mujeres. Aprendieron a considerar cualquier cosa similar a falda como "femenina", y por lo tanto prohibida. Consecuentemente, los pantalones se convirtieron en obligatorios para los hombres - incluso en situaciones donde no ofrecían ventajes sobre prendas de hombre no bifurcadas de otras épocas.

Durante el siglo XX, la moda de las mujeres sufrió una revolución. Las mujeres se liberaron a sí mismas del confinamiento del vestido largo, faldas voluminosas y vestidos de años pasados y cambiaron a estilos que les dieron más comodidad y confort. A continuación, las mujeres reclamaron - y lo consiguieron - el derecho a vestir pantalones. Las mujeres ahora tienen una amplia varieda de vestimentas bifurcadas y no bifurcadas en donde escoger. Hoy, en Estados Unidos, es mucho más común ver a mujeres y chicas vistiendo pantalones vaqueros que verlas en faldas o vestidos. Hoy día, un hombre no puede probar su masculinidad poniéndose unos vaqueros ¡porque ahora son también un atuendo estándard femenino!

Ahora que las mujeres en la sociedad Occidental han conseguido el derecho a vestir lo que desean, ¿qué justificación queda para la norma que arbitrariamente restringía a los hombres a vestir pantalones? Los pantalones ya no distinguen a los hombres de las mujeres. Nosotros normalmente ya no montamos a caballo. Gracias a la calefación central, las casas y las oficinas no son tan frías y aireadas como eran en el pasado. La mayoría de los trabajos de hoy día no conllevan la clase de actividad física que requiere pantalones. Además, los pantalones no ofrecen ninguna ventaja intrínseca a la anatomía masculina. ¡Por el contrario! Como previamente hemos dicho, los pantalones confinan, irritan y tropiezan con los genitales masculinos. Desde un punto de vista anatómico, ¡los pantalones son mucho más apropiados para los mujeres!

El deseo de pantalones menos constreñidos se reflejó en la inclinación entre los hombres jóvenes y los chicos en los años 1990 a vestir pantalones muy anchos y cortos, con prudentes bifurcaciones. Este estilo, que es una reminiscencia de los pantalones tipo saco vestidos por los payasos, ha sido criticado por su apariencia chapucera. Aunque una mas baja división permite mas espacio para los genitales del hombre, todavía deja una molesta convergencia de costuras rozando los muslos. Un hombre desearía estar más confortable - y parecer menos chapucero - si las costuras fueran eliminadas del todo.

Claro, los pantalones tendrá siempre su lugar. Para ciertas actividades y ambientes son claramente más prácticos que las vestimentas no bifurcadas. Algunas personas, hombres y mujeres, pueden preferir vestir pantalones todo el tiempo. Otros pueden preferir vestir prendas no bifurcadas, dependiendo de las circunstancias y como se sientan. Las mujeres ahora tienen una opción en este asunto. La cuestión es: "POR QUÉ DEBERÍA NEGÁRSELES A LOS HOMBRES ESTA POSIBILIDAD?

¿Qué justificación dan los empresarios, oficiales de escuelas y otros que deniegan a los hombres y chicos el derecho a vestir ropa no bifurcada? Usualmente es un intento dogmático de hacer prevalecer los prejuicios. Dicen que las vestimentas alternativas a los pantalones "no son socialmente aceptables", que sería "una distración" o "disrupción", o que podría "ofender" a la gente o "causaría una perturbación". Los mismos razonamientos fueron utilizados para defender la segregación racial y otras formas de discriminación. Los mismos argumentos fueron usados en otro tiempo para prohibir a las mujeres vestir pantalones - y fueron últimamente derrotados.

Algunos han tratado de defender la norma de los pantalones mediante fundamentos religiosos, como si los pantalones hubiesen sido un mandato divino. Ignoran el hecho de que los clérigos y monjes han estado vistiendo vestidos no bifurcados y sotanas durante centurias. Hacen referencia a un pasaje del Deuteronomio que a veces se interpreta como prohibiendo el travestismo. Lo que parecen olvidar es que los pantalones ni siquiera existían cuando fue escrita la Biblia. Todos los hombres en aquellos días vestían ropa no bifurcada. ¿Han visto alguna vez un retrato de Moisés o Jesús vistiendo pantalones? ¿Si la vestimenta no bifurcada fue buena incluso para ellos, por qué no para nosotros?

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